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Los días del tigre. Blanca Álvarez

«Verás, al reinado se llega tras una larga y dura preparación. Si quieres ser alguien en este duro mundo, hermanita, debes comenzar a comportarte como una tigresa desde antes de tener dientes».lil_9788468311791

Juana es el próximo objetivo de Patricia, la reina del instituto. Todos están al corriente del plan, todos quieren decirle la jugarreta de Patricia, pero no parecen ser capaces de dar ese paso. ¿Tanto miedo le pueden tener a una persona?

La respuesta en este caso es clara: sí. En el colegio hay dos bandos: los invisibles y los súbditos de la tigresa. Patricia decide quién pertenece a qué grupo y es mejor estar de su lado que en su contra. La reina cree que nadie puede con ella… hasta la llegada de una alumna japonesa con carácter. A esto hay que añadir que el chico que le gusta no le hace caso, lo que hará que su mundo se tambalee. Por eso decide continuar con la «broma» a Juana, para que todos vean que aún puede seguir reinando.

Mientras tanto, Juana, ajena a este plan, está empezando a ver pequeños rayos de sol a pesar del ambiente hostil que se respira en ese lugar llamado instituto.

Y es que Patricia está utilizando toda la artillería que su hermana Loreto le ha enseñado para que nadie la supere. Ella sabe que en casa lo tiene todo perdido, pero en el instituto no se va a dejar vencer por nada ni por nadie, aunque eso signifique fastidiar la vida de una persona.

Blanca Álvarez nos narra de manera magistral una historia que, por desgracia, ocurre en los institutos españoles. Su estilo es muy fluido y hace que el lector quiera continuar leyendo más y más. La novela es corta, no ocupa más de ciento cincuenta páginas, pero es suficiente para contar una historia con personajes muy reales.

El único pero que se podría decir es el final precipitado. Si bien Blanca se extiende en las escenas anteriores, el final que nos brinda se queda un poco corto y el lector no puede llegar a saborearlo.

Los días del tigre es una novela para reflexionar sobre los compartimientos humanos a una edad bastante complicada. No debemos olvidar que los tigres solo aparentan ser feroces… hasta que alguien tiene las agallas para desenmascararlos.

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